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El conocimiento en la busqueda de trabajo

Al iniciar la búsqueda de empleo es frecuente sentirse perdido. Para que una búsqueda de empleo sea fructífera, es necesario que antes dediques un tiempo a pensar, qué quiero hacer y qué puedo hacer. Debe haber coherencia entre ambos. Por ejemplo, si quiero ser arquitecto/a, sé que tengo que tener la licenciatura o grado en arquitectura. Esto mismo sucede con cualquier otra profesión, tener una adecuada formación específica en ese campo profesional es una cuestión previa y obligatoria.

El CONOCIMIENTO entendido como formación, es el instrumento necesario de la cualificación que nos permite acceder a un puesto de trabajo adecuado a nuestra formación y capacidades. En el inicio laboral, nos da la confianza suficiente para abordar la ejecución de las funciones que se deben desempeñar en un puesto determinado.

Estos conocimientos previos suponen el inicio del camino profesional, por lo que requieren estar continuamente avanzando. Es lo que denominamos reciclaje profesional. Máxime en estos momentos donde el índice de desempleados es tan elevado y por consiguiendo el nivel de competitividad es desmesurado.

Vamos a verlo con un ejemplo: si realizas un breve análisis al perfil profesional y formativo de los candidatos a un puesto de trabajo por ejemplo de administrativo, verás que la mayoría de los presentes, tienen formación superior. Con esto quiero decir, que es importante estar altamente cualificado para el puesto en cuestión y tener un buen nivel de adaptabilidad a los cambios sociales y profesionales.

La formación avala el inicio del camino profesional y nunca debe quedarse estancado ya que será el eje central del posicionamiento en el mercado de cualquier persona en situación activa.

De esta manera, la educación formal recibida (enseñanza obligatoria, profesional o universitaria), es la base sobre la cual se construirá el futuro conocimiento y los aprendizajes a lo largo de toda la vida. Es por ello que a pesar de no ser suficientes, por sí mismos, para que una persona despliegue todo su potencial profesional, son el sustrato del que se nutrirán las futuras capacitaciones y competencias.

En este sentido abordamos los conocimientos técnicos desde varias perspectivas. Por un lado, la oferta existente en la actualidad en relación con la formación reglada y la no formal, y por otro lado, los aspectos más esenciales relacionados con los procesos de selección, junto con la aparición de términos como aprendizaje permanente y formación continua, como una apuesta de preparación y mejora a lo largo de toda nuestra vida.

En este sentido, los conocimiento técnicos adquiridos (estudios reglados, formación complementaria, formación ocupacional, idiomas, seminarios, jornadas, etc), van a marcar una de las primeras cuestiones sobre las que reflexionar a la hora de decidir qué actividad laboral queremos llevar a cabo.

De igual modo, es necesario tener el cuenta los conocimientos adquiridos en actividades profesionales cualificadas anteriores, donde no contábamos con un título formativo acreditativo.

Hacer un análisis de las CAPACIDADES personales es de gran utilidad para la presentación de nosotros mismos ante un puesto de trabajo. Es el primer paso para la elaboración de una candidatura estructurada.